Recurso Gratuito · Familias
El Contrato de Transición Digital
Un acuerdo simbólico entre padres e hijos para entrar al mundo digital con conciencia.
Un acuerdo simbólico entre padres e hijos para entrar al mundo digital con conciencia.

¿Primera vez aquí? Recomendamos leer los compromisos juntos antes de firmar.
Leer el pacto primeroEl contrato de tu hijo
5 minutos. Un ritual que vale más que cualquier app.
Lean esto juntos
¿Con quién firmamos este acuerdo?
Este contrato llevará sus nombres. Es un acto real.
Le enviamos el PDF del contrato. Sin spam.
Antes de firmar
Un momento que no
se repite.

En todas las generaciones hubo un momento que marcaba un antes y un después. Aprender a cruzar la calle solo. Tomar el bus por primera vez. Ser responsable de algo real.
Hoy ese momento es el primer dispositivo.
Este contrato no es una lista de restricciones. Es el reconocimiento de que ese momento merece ser vivido con conciencia, juntos, con las palabras correctas.
No se firma en 30 segundos. Se construye en una conversación. La que tienen ahora mismo, leyendo esto juntos.
Y a ti, que hoy recibes tu primer dispositivo: esto también es tuyo. No es un regalo. Es un paso.
Léanlo en voz alta. Los dos.
Compromiso 1 · La confianza
Si ves algo,
me lo dices.
Este no es un acuerdo de vigilancia. Es un pacto de confianza. Ninguno de los dos está solo en esto.
Para decirle a tu hijo
"Si encuentras algo que te hace sentir raro, incómodo, o que simplemente no entiendes... me lo dices. A mí. Sin miedo."
No habrá castigo por contármelo. Solo conversación. Siempre.
Tu compromiso como adulto
"Y yo me comprometo a escucharte sin reaccionar mal. A no quitarte el teléfono si me dices la verdad."
Hablar conmigo debe ser siempre más seguro que el silencio.
Compromiso 2 · El espacio
La pantalla
no es un cuarto.
Un teléfono en una habitación cerrada no es solo un teléfono. Es una puerta que se cierra entre el hijo y su familia. Por eso el dispositivo vive donde vive la familia: no para vigilarte, sino para acompañarte. Las pantallas pesan menos cuando no se cargan a solas.
Lo que acordamos juntos
- Los dispositivos se usan en espacios comunes de la casa
- El teléfono no pasa la noche en la habitación
- Si hay pantalla encendida, hay presencia familiar cerca

Compromiso 3 · El tiempo
El tiempo
que no se ve.
Las apps están hechas para que no puedas parar. No es tu culpa si cuesta soltarlas. Por eso lo decidimos juntos, antes de que el teléfono decida por ti. El contrato le pone nombre al tiempo.

Una hora sagrada al día
No un límite castigo. Un momento que eliges tú: jugar FIFA, ver YouTube, chatear con amigos. El tiempo que decides te pertenece.
Aprender no cuenta. Duolingo, lectura o una app educativa no te quitan tu hora de juego. Lo que distrae sí entra en el límite. Lo que enseña, no.
La mesa sin pantallas
Ni la tuya ni la nuestra. Las comidas, la primera hora del día, el momento antes de dormir. Nos miramos a los ojos, no a la pantalla.
El aburrimiento es un regalo
Cuando no pasa nada, pasa algo dentro de ti. Se llama imaginación. Ninguna app la devuelve si la pierdes de niño.
Compromiso 4 · La responsabilidad
Los compromisos
son de los dos.
Este contrato no funciona si solo lo firma uno. Por eso los dos prometen. Los dos cambian. Cada regla tiene su espejo. Cada exigencia, su reciprocidad.

Yo me comprometo a:
- 1Usar el dispositivo en los espacios que acordamos
- 2Contarte si veo algo que me inquieta o incomoda
- 3Respetar los horarios sin que me los recuerden
- 4No descargar apps ni contenido sin permiso
- 5Reconocer mis errores cuando los cometa
Nosotros, los padres, nos comprometemos a:
- 1Explicar las reglas, no solo imponerlas
- 2Escucharte sin castigar cuando dices la verdad
- 3Respetar tu privacidad dentro del marco acordado
- 4Revisar este contrato juntos cada tres meses
- 5Ser el ejemplo digital que te pedimos
"Más que controlarlo, quiero estar más cerca de mi hijo."
— Voz del padre
"Yo también prometo decirles cuando algo me incomode."
— Voz del hijo
Eso es exactamente lo que propone RaiSecure.
Lo que dicen las familias que ya lo firmaron
"Lo imprimimos un domingo por la noche. Mi hijo lo leyó con una seriedad que no le conocía. Creo que nunca me había escuchado así."
Carolina
Madre · Bogotá
"No me gustó que papá también tuviera reglas. Pero después me di cuenta que era justo. Ahora sé que no me están vigilando."
Mateo, 11 años
Hijo · Medellín
"No es el documento lo que cambió las cosas. Fue la conversación que tuvimos para escribirlo. Lo colgamos al lado de la nevera."
Julián
Padre · Cali
Familias beta RaiSecure · Primeros firmantes del Contrato

El acto final
Este contrato
no se firma con un click.
Se imprime. Se lee en voz alta. Se firma con pluma. Y se cuelga en algún lugar de la casa donde todos puedan verlo. Ese gesto vale más que cualquier app de control parental.
01
Elegir el momento
Una noche tranquila, sin prisa. Completarlo juntos, eligiendo cada regla
02
Imprimir
En color, en casa. Un documento real en papel
03
Leer en voz alta
Cada uno lee su parte. Sin prisa
04
Firmar con pluma
Los dos padres y el hijo. Los tres
05
Colgar en casa
Visible para todos. Que sea un recordatorio vivo
Gracias por llegar hasta aquí. Lo que acaban de construir ya vale, exista o no la app.
Acceso Beta · Plazas limitadas
El contrato es el primer paso
El contrato establece el marco. RaiSecure te ayuda a sostenerlo cada día: límites consensuados, conversaciones guiadas, autonomía progresiva. Únete gratis como familia fundadora.
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